
*El fin del imperio del caballo.
A principios del siglo XX, el caballo era el medio de transporte preferido
en las ciudades. De hecho, se calcula que, en 1905 en Nueva York había 120.000
caballos. Esto traía riesgos medioambientales y de salud pública, puesto que
las 1.200 toneladas de desechos diarios facilitan la transmisión de
enfermedades como la cólera, el tifus y la fiebre amarilla, entre otras.
Posteriormente, se generó una de las grandes revoluciones tecnológicas del siglo
XX: el automóvil, gracias a que Benz, Otto y Diesel crearon las bases de la
combustión interna, Goodyear el vulcanizado del caucho, Dunlop la forma de
introducir aire dentro de los neumáticos y Ford la cadena de montaje. Así,
desaparecieron las enfermedades originadas en los excrementos equinos y se redujeron
las distancias y los costos de transporte. No obstante, crecieron
exponencialmente las emisiones de gases de efecto invernadero y se perdieron
miles de puestos de trabajo para herreros, fabricantes de carruajes, criadores
de caballos, etc.
En la actualidad, vivimos en lo que Schwab denominó “Cuarta Revolución
Industrial”, para el que algunos pronostican paro tecnológico (concepto
desarrollado por Keynes), es decir, que la aparición de nuevas tecnologías
sustituirá a trabajadores, y estos se quedarán sin trabajo.
*La creación de ocupación.
Puede que la Cuarta Revolución Industrial sea diferente, pero se ha
encontrado que los procesos creativos y destructivos de las tres revoluciones
industriales han creado más ocupación que la que han destruido.
*El abaratamiento de los productos.
Los inventos introducidos en las revoluciones industriales han abarato los
productos, lo que permite que sean accesibles a las masas y así, las empresas
terminan aumentando significativamente su demanda laboral.
*La transición.
El riesgo con la revolución industrial actual es que los cambios se están desarrollando
aceleradamente, así que muchos sectores y trabajadores pueden no alcanzar a
adaptarse y perder su fuente de ingresos. Además, esta situación puede tener
repercusiones políticas como el auge del populismo.
*¿Qué hacer?
La solución es educación en dos niveles diferentes: adultos y población
infantil. A los primeros para que puedan adquirir habilidades que les permitan
volver a encontrar trabajo y a los segundos, reformarles el sistema educativo
para que ponga más énfasis en la creatividad, la curiosidad y el espíritu
crítico, etc.
*La invasión de los robots.
La tesis principal es que probablemente la Cuarta Revolución Industrial
creará más puestos de trabajo que los que destruirá.
Es improbable el escenario en el que el 1% tenga todos los robots y el 99% no
tenga recursos para sobrevivir, porque las empresas de robots necesitan
consumidores para generar ganancias, así que resulta más plausible un escenario
en el que todos tengamos robots y sigamos ofreciendo nuestra fuerza de trabajo.
*Adán y Eva.
Si finalmente los robots sustituyeran todo el trabajo humano, entonces nos
habríamos librado del castigo divino por la manzana que se comió Adán.
Referencias
Xala I Martin (2019). La invasión de los robots.
Comentarios
Publicar un comentario