Comerciantes y empresarios de Bucaramanga (1857-1885): una aproximación desde el neoinstitucionalismo.
Mientras que para 1850 el concepto de empresario en
Europa se refería a aquel que incursiona en las actividades propias de la
empresa en un contexto de comercialización masiva y donde el mercado es el
principal mecanismo de asignación de recursos, en Colombia se interpretaba como
el que invertía tiempo y capital en la construcción de infraestructura o en la
explotación de bienes primarios mediante la contratación con el Estado. Lo
anterior, ilustra la estrecha relación que había en el país entre el poder
político y el económico.
Hasta finales de la primera mitad del siglo XIX, las compañías comerciales en
Santander eran escasas por la debilidad económica del país, las guerras, el
modelo proteccionista del Estado, entre otras razones. Así que, el mercado
local consumía la producción y el contacto con el exterior era casi nulo. Pero
entre 1860 y 1885, el periodo en que Colombia se volvió federal y se creó el
Estado de Santander con Bucaramanga como capital, se dio un notable incremento
en el número de casas comerciales debido a: el cambio favorable hacia las actividades
económicas en el imaginario colectivo, bajas en los aranceles y la llegada de
comerciantes foráneos con conocimientos y capital.
Finalmente, en materia de equidad, se encuentra que a pesar de que la
tierra en el Estado de Santander no estaba tan concentrada como en otras partes
de los Estados Unidos de Colombia, había grandes brechas educativas y los
comerciantes estaban formados por redes de familias tradicionales. Mientras que,
en aspectos políticos, resalta el hecho de que los grupos económicos se
dividían entre liberales y conservadores y el bando que ostentaba el poder
atentaba contra las propiedades del otro.
Referencias.
Duque, M. (2005). Comerciantes y empresarios de Bucaramanga (1857-1885):
una aproximación desde el neoinstitucionalismo. Historia Crítica.
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