A lo largo del siglo XIX en Colombia, el ingreso per cápita
tuvo un bajo crecimiento y el salario real creció menos que ese ingreso, por lo
que no solo en la economía se generó poca riqueza, sino que además la distribución
del ingreso empeoró en contra del factor trabajo y de los más pobres de la
sociedad.
Sin embargo, en las dos últimas décadas del siglo XIX las exportaciones de
café crecieron alrededor del 18,5% anual y este producto empezó a transformar
radicalmente la economía. Esto debido a que la mata de café podía cultivarse en
todos los principales departamentos de Colombia, lo que facilitó un desarrollo
económico equilibrado y los beneficios del comercio de este bien se distribuyeron
de forma equitativa entre los distintos sectores sociales. Asimismo, el éxito del
café fomentó la estabilidad política por dos razones: los propietarios
cafeteros cambiaron las características de los partidos y los hicieron más
moderados, y surgió una clase de pequeños propietarios que estaban interesados
en mantener las instituciones políticas y la tranquilidad.
A su vez, esta gran clase media rural, más que todo del
Occidente del país, demandó productos manufacturados que impulsaron el
desarrollo de las industrias.
*Reaparición periódica de los
movimientos de obreros urbanos.
Después de 1854 las organizaciones
obreras volvieron a aparecer con casos como el de la Sociedad Unión, un grupo
de artesanos sin afiliación política oficial, que buscaron sin mucho éxito
protección arancelaria y educación industrial ante el Congreso. Pero la forma
más común de organización obrera eran las de Mutuo Auxilio, que precedieron a
los Sindicatos, como la de Manizales con la que los trabajadores se ayudaban
frente a la enfermedad, el auxilio o la prisión. Así como la de Bucaramanga,
que fue disuelta temporalmente en 1890 por el gobernador conservador a través
de acusaciones infundadas de proselitismo político contra trabajadores urbanos
que eran liberales en su mayoría.
Por su parte, el primer
sindicato que se estableció en Colombia fue el de la Sociedad de Artesanos de
Sonsón en 1909.
Finalmente, se muestran a continuación
el número de asociaciones gremiales reconocidas legalmente.
No obstante, los datos se
vuelven más interesantes a partir de 1931, fecha a partir de la cual, el
reconocimiento legal representaba alguna ventaja para este tipo de organizaciones.
Referencias:
Urrutia, M. (2016). Historia del Sindicalismo en Colombia, 1850-2013. Universidad de los Andes.
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